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martes, 13 de febrero de 2018

Mousse de Toblerone

Y así, de repente, ya estamos en San Valentín. ¿A alguien más le ha pasado este mes y medio de 2018 volando? Para mi desde luego ha sido un visto y no visto.

Parece que fue ayer cuando estaba en pleno atracón de turrones, pero ya paso directamente a las recetas románticas. Y para mi un postre romántico lleva incorporado la palabra chocolate. Me puse a pensar en recetas que fuesen un poco más especiales y que fuesen de chocolate y me acordé de que llevaba tiempo con ganas de hacer un mousse, así que aproveche la ocasión. En este caso es un mousse de Toblerone, pero bien podría ser de chocolate normal.

Ya veréis que es super sencillo de hacer y con ingredientes muy normales. Lo único que se necesita es un buen brazo para incorporar los ingredientes y que nos quede un mousse esponjoso. Vamos a ello.

INGREDIENTES
2 Toblerone (200gr.)
200 gr. de chocolate de cobertura
100 gr. de mantequilla
100 gr. de azúcar glas
6 claras
5 yemas

PREPARACIÓN

Comenzamos troceando el chocolate y fundiéndolo a baño María. 
Cuando ya lo tengamos casi fundido del todo añadimos la mantequilla.
Separamos las claras de las yemas (son 6 huevos menos una yema). Reservamos las claras en la nevera, y las yemas las batimos para añadírselas a la mezcla de chocolate y mantequilla y batimos enérgicamente. Nos quedara una crema de chocolate muy brillante. Separamos del fuego.
Sacamos las claras de la nevera y con una batidora las montamos. Primero a potencia media y vamos subiendo hasta máxima potencia. Cuando están ya medio montadas añadimos el azúcar y seguimos batiendo. Cuando nos salgan picos estará listo. Si nos atrevemos volteamos el bol y veremos que el merengue no se cae.
Ahora llega el momento de la verdad, donde reside la magia del mousse. Primero cogemos un poco de merengue y lo integramos con el chocolate con movimiento envolventes.
Cuando ya lo tenemos integrado, pasamos la mezcla al bol donde tenemos el merengue y con mucho cuidado, paciencia y movimiento de muñeca seguimos integrando con movimientos envolventes. Es inevitable que perdamos un poco del aire que tienen las claras, pero es importante que lo hagamos con cuidado para no perderlo todo.
Ya solo nos queda pasarlo a los recipiente que hayamos escogido para la presentación y reservarlo en la nevera de un día para otro para que enfríe bien y coja consistencia.
A la hora de la presentación podemos añadirle un poco de nata montada para que quede más bonito, o un poco de Toblerone triturado, crocanti... lo que queramos.
Hoy estamos en vísperas de San Valentín, así que es el momento perfecto para prepararlo y tenerlo listo para mañana, ya que hay que dejarlo en la nevera unas cuantas horas.

Y solo quedaría hincarle el diente. A no ser que queráis hacerles unas fotos bonitas como yo y volverlos locos con flores, romanticismo, revolver toda la casa a ver que encontrais que de un ambiente amoroso... Vamos una locura. Al final saqué tantas fotos que no me se decidir por cual usar, así que probablemente me vuelva loca llenando el Instagram (que por si no lo sabéis nuestro usuario es @sugarwithlemon) de fotos "moñas" jajajaja
Espero que disfrutéis del día de los enamorados y os animéis por hacer este postre taaaaan rico. Y si no lo celebráis simplemente daros un homenaje y prepararlo para vosotros o para vuestros amigos y familiares. No tiene por que ser San Valentín para disfrutar de estas cosas. El día del amor son todos los días ;)

¡Feliz semana!
Muack!
Sofía G. Llaca

martes, 14 de febrero de 2017

Cóctel Red Kiss. Especial San Valentín

¡Feliz día de los enamorados! Ya llegó San Valentín.

Hoy muchos tendrán alguna sorpresa preparada, o la reservaran para el fin de semana, estoy segura de ello. Hoy la receta que traemos no es nada complicada, ni hay que estar horas en la cocina, sino que en 5 minutos (o menos) lo tenemos listo. Para todos aquellos que se queden en casa y hayan preparado una cenita rica, con esa Pavlova de la semana pasada como postre, querrán brindar por ellos, el amor, los amigos (os recuerdo a San Solterín, que también se merece un brindis jaja) o por la cena tan rica que acaban de disfrutar. Esta vez dejamos el cava en la nevera y nos aventuramos con un cóctel, ¿por qué no? Y por qué no hacerlo con un Red Kiss, es el perfecto para este día que tiñe todo de rojo pasión. 

INGREDIENTES (por coctel):
30 ml. de vermuth seco
15 ml. de ginebra
15 ml. de licor de cereza
Cerezas en almíbar para decorar
Hielo

PREPARACIÓN:

Como podéis ver en la foto use las bebidas que tenía en casa. Por más que busque el vermuth seco no di con él, así que use blanco que es algo más dulce, que para mi casi que mejor. Y como licor de cereza use Kirsch que tenía en casa de hacer la tarta Selva Negra. Habría quedado mejor un licor que tuviese un poco de color, pero hay que ajustarse a lo que tenemos en casa, ¿no?


Ahora ya si nos ponemos manos a la obra. En una coctelera echamos un poco de hielo y nuestras bebidas. Si no tenéis medidor podéis hacer como yo y utilizar los vasitos que vienen con las medicinas. Siempre es bueno guardar alguno para casos como estos que las medidas que necesitamos son pequeñitas.

Cerramos la coctelera y nos echamos un baile mientras agitamos. Quitamos el taponcito pequeño de la coctelera y vertemos el líquido en un vaso de cóctel. Decoramos con unas cerezas y listo.

Ya tenemos la traca final para una celebración por todo lo alto. Además bañé unas fresas en chocolate para acompañar. Y nuestra velada romántica, o fiesta de pijamas (siempre lo podemos preparar para una noche de chicas), tiene ese toque especial y diferente.

No me entretengo más que es hora de irnos a celebrarlo y pasar el día con nuestros seres queridos. Dejar de lado el ordenador, el móvil, la televisión y centrarnos en las personas, algo que deberíamos de hacer más a menudo, que en realidad es lo mejor del mundo mundial ;)


¡A ser felices!

martes, 7 de febrero de 2017

Pavlova de fresas

¡Comenzamos nuevo mes! Hola febrero, venimos a llenarte de recetas deliciosas :D

Con la entrada de febrero sabemos que se acerca San Valentín, y con ello todo se vuelven corazones, escaparates llenos de los regalitos perfectos, canciones románticas, fruterías a rebosar de fresas... Vamos, un mar de tentaciones... Pero en realidad eso no es lo que importa, no hace falta buscar el regalo perfecto, reservar mesa en el restaurantes más caro y dejarse medio sueldo en un solo día. San Valentín está para celebrar el amor, y que mejor que una cena romántica en casa con la gente que más queremos, nuestra pareja, nuestros amigos (hay quien prefiere a "San Solterín", toda excusa es buena para celebrar), nuestros hijos si tenemos (no hay mayor amor que ese)... con quién sea. Pero bueno, también digo que San Valentín no es el único día para celebrar el amor, si no que eso debería hacerse todos los días, pero como dije antes, toda excusa es buena para celebrar y esta oportunidad no la vamos a dejar pasar.

Aprovechando que las fruterías se llenan de fresas o fresones es la nuestra para comprar las primeras del año, aunque igual está más caro el kilo de fresas que el oro... Aun así nos hemos lanzado a la piscina y hemos ido a por unas pocas para hacer una rica y suave Pavlova de fresas, y si no os gustan o no queréis pagar un precio mayor al que estáis dispuestos, pues siempre se puede usar otra fruta ;)

Aquí os dejo, después de parlotear como una cotorra, con la receta.

INGREDIENTES:

Merengue:
4 claras de huevos grandes (aprox. 155 gr.)
1 taza de azucar glas (aprox. 140 gr.)
1/2 cucharadita de esencia de vainilla
1 cucharadita de vinagre blanco
1/2 cucharadita de maizena

Crema chantillí
200 ml. de nata para montar
20 gr. de azúcar

Decoración:
Fresas

PREPARACIÓN:

Primero precalentaremos el horno a 130ºC.

En un papel de horno dibujamos un círculo de unos 18 centímetros de diámetro. Esto después nos servirá para usarlo de guía al extender el merengue para hornearlo. Tenemos que ponerlo del revés para que la tinta no toque el merengue, al ser tan fino el papel veremos bien la marca.



El merengue
Batimos las claras a punto de nieve mientras le añadimos poco a poco el azúcar y la vainilla. Una vez montadas las claras le añadimos el vinagre y la maicena y lo integramos con movimientos envolventes.

Esparcimos el merengue en el papel de horno respetando el dibujo del círculo. Lo haremos dejando los bordes más altos que el centro, un poco en forma de nido, para después poder llenarlo con la crema chantilli. Lo horneamos una hora o hasta que el merengue esté bien hecho, apagamos el horno y dejamos el merengue dentro hasta que esté a temperatura ambiente. Así evitaremos un cambio brusco de temperatura que podría afectar al merengue, no queremos que se nos agriete.



La crema chantillí
Batimos la nata bien fría hasta que esté semi-montada. Añadimos el azúcar y terminamos de montar.


Toca montar nuestra Pavlova. Ponemos en una bandeja el merengue horneado y esparcimos la crema chantillí por encima. Sobre la crema colocamos la fresas.



Como podéis ver no me quedó un merengue super blanco, esto puede ser por dos cosas. Una, el extracto de vainilla no es incoloro, por lo que le da algo de color amarillento. Esto se puede solucionar usando una esencia sin color, pero en mi caso yo no tenía, u omitiendo este ingrediente, según el gusto personal. Por otro lado, si fuese el caso de que se nos tuesta demasiado en el horno, podemos cubrirlo con papel de plata para protegerlo. Para esta segunda recomendación hay que estar pendiente y que no se te vaya el santo al cielo y te pase como a mi que de repente me sonó la alarma de que ya llevaba una hora en el horno y a mi me parecieron 10 minutos.



Antes de despedirnos hasta la semana que viene me gustaría contaros un poco la historia de este postre. Este pastel crujiente por fuera y cremoso por dentro se llama así en honor a Anna Pavlova, una bailarina de ballet rusa de principios del siglo XX. Se cuenta la historia de que un chef de un hotel neozelandés, donde se alojaba la famosa bailarina durante su gira, creo esta delicada tarta para sorprenderla. Esta primera elaboración en su honor estaba hecha de merengue y frutos secos.

Por último, deciros que podéis ver en nuestro canal de YouTube un vídeo de cómo hemos hecho ésta tarta. Espero que os guste y nos comentéis qué os parece, toda crítica nos ayuda a ir mejorando poco a poco :)

Ahora si, ya me despido hasta el martes que viene, martes de San Valentín.




 Muack ;)

domingo, 14 de febrero de 2016

Hearted cheescake ¡Feliz San Valentin!

Siii sabemos que hoy no es martes, ¡Pero es San Valentin! y teníamos que unirnos a la avalancha de corazones y amor que veréis hoy :)
Lo cierto es que llevaba siglos queriendo hacer esta tarta pero nunca encontraba la ocasión. Y hoy por fin lo he hecho, y es monisima. Pero bueno no os entretengo mas y aquí os dejo la receta.



Ingredientes:

Para la base
:
1 paquete de galletas maria
200 gramos de mantequilla

Para el relleno:
400 g queso crema
100 g azúcar blanca
100 ml leche
2 laminas de gelatina neutra (o cola de pescado)

Para la salsa de fresa:
250g de fresas
50ml de  agua

Preparacion

Lo primero que haremos sera la base, para ello trituraremos las galletas. Una vez que tenemos las galletas deshechas las mezclamos con la mantequilla derretida y colocamos sobre el molde aplanando con la ayuda de un tenedor.

Para hacer el relleno mezclaremos con ayuda de la batidora todos los ingredientes. Necesitamos que la gelatina este hidratada y deshecha en un poco de agua.






Para la salsa de fresa, calentaremos las fresas en el microondas junto con el agua y luego lo batimos hasta obtener una salsa homogénea. Antes de usarla debemos pasarla para un colador para evitar que hayan quedado trocitos sin licuar. Luego usando un biberon de plastico o una jeringuilla hacemos circulos sobre la tarta, posteriormente con un palillo fino los atravesamos por el medio consiguiendo la forma de corazon.





¡Feliz y dulce San Valentin!