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martes, 19 de mayo de 2020

Tortitas de avena y plátano

¡Buenos días! Parece que le he cogido el gusto a los desayunos diferentes porque hoy vengo con unas tortitas que están deliciosas y son perfectas para empezar el día con buen pie. Ya antes había intentado hacer tortitas de avena y plátano y el resultado fue un completo desastre, ya que ni me quedaron bien ni estaba ricas para ser sincera. Sin embargo, cuando probé esta receta me puse muy contenta porque al fin lo había conseguido, y eso que la primera vez se me "tostaron" un poco de más...
Hacía tiempo que quería hacer un desayuno diferente y especial pero que a su vez fuese sano y creo que con esta receta lo he conseguido. Aquí os dejo el paso a paso y ya me diréis que os parecen. Vamos allá.


INGREDIENTES:

50 gr. de harina de avena
1 huevo
1 plátano maduro
1 cucharada de leche
1/2 cucharadita de levadura tipo Royal


PREPARACIÓN:

Comenzamos triturando con la minipimer el plátano, el huevo y la leche. Si no tenemos este aparato, machacaremos bien el plátano y después lo batiremos con el huevo y la leche.
Después integramos la avena y la levadura. Nos quedara una masa un poquito líquida pero con cuerpo.

Ponemos unas gotas de aceite en una sartén y cuando esté bien caliente iremos echando la masa para formar las tortitas. Cuando comiencen a salir burbujas les damos la vuelta y esperamos un minuto mas hasta que se haga el otro lado.
Vamos apilándolas en un plato para que guarden el calor. 

Con estas cantidades saldrán unas 6 tortitas pequeñitas perfectas para dos personas.
Las acompañaremos como más nos gusten. Al ser bastantes sanas he intentado cambiar el chocolate por yogur griego, un poquito de sirope de arce y mermelada de frutos del bosque, podéis usar también miel, y algunas frutas y el resultado ha sido delicioso. Aunque que sepáis que con chocolate también están deliciosas ;)
Espero que os guste la receta y os animéis a probarla. Nos vemos la semana que viene :)

Muack!
Sofía G. Llaca

martes, 12 de mayo de 2020

Magdalenas de pueblo

¡Buenos días! Hoy vengo tempranito para invitaros a desayunar unas deliciosas y atemporales magdalenas de pueblo, de esas que son grandecitas y tienen su costra crujiente de azúcar que tanto nos gusta.
Es una receta de las de toda la vida, con ingredientes sencillos y muy fácil de preparar. Estos días en casa no quiero tirar mucho de procesados y prefiero hacer la bollería que consumamos casera y estas magdalenas nos vienen perfectas. Así que vamos a ponernos monas a la obra.

INGREDIENTES:

2 huevos
130 gr. de azúcar + espolvorear
80 gr. de aceite de oliva suave o de girasol
120 gr. de leche
170 gr. de harina
1 sobre de levadura


PREPARACIÓN:

Comenzamos precalentando el horno a 210ªC y preparando los ingredientes y los moldes de magdalenas con sus cápsulas de papel. Como veis los ingredientes líquidos están en gramos, no es una equivocación si no que es una medida más precisa.

Vamos ahora a por la masa. Lo primero que haremos el batir los huevos con el azúcar hasta que doblen su volumen y blanqueen.
Después añadiremos e integraremos los líquidos, el aceite y la leche.
Lo siguiente es tamizar la harina y la levadura e ir incorporándolo a la masa poco a poco.
Cuando tengamos la masa, será el momento de ir rellenando las cápsulas de magdalenas unos 3/4 de su capacidad, ya que crecerán algo en el horno. En esta ocasión no serán unas magdalenas con copete, sino con costra de azúcar, así que echaremos más o menos una cucharadita encima de cada magdalena antes de meterlas en el horno. Puede ser mucho azúcar pero se caerá parte de ello tanto al crecer como al estar ya listas ya que solo se formará la costra con lo que necesite y el resto lo podemos volcar.
Ahora bajaremos el horno a 200ªC y hornearemos las magdalenas unos 15 minutos. Ya sabéis que hay que estar pendiente y cuando veamos que están doraditas y un palillo sale limpio ya podemos sacarlas.

Dejamos enfriar las magdalenas en una rejilla antes de probarlas.
Ir preparando el café porque estas magdalenas os van a endulzar los desayunos. Estoy segura de que os van a encantar. Eso si, os recomiendo que el aceite que utilicéis sea suave ya que si no le dará un sabor muy intenso y para mi personalmente no es lo mejor, busco unas magdalenas más neutrales.

Si las probáis ya me diréis qué  tal y si os han gustado.
Muack!
Sofía G. Llaca

martes, 28 de abril de 2020

Palmeritas (vol. II)

¡Buenas tardes! ¿Que tal lleváis el día? Por aquí parece que los días cada vez pasan más rápido, así que genial. ¡Vamos a por la receta de hoy!
Allá por 2015 compartí una receta de palmeritas de chocolate, sin embargo hoy os traigo una receta mejorada. Últimamente las hago de esta manera y me parece que quedan más crujientes y bonitas. De hecho el otro dia os enseñé el resultado por Instagram y os pregunté si queríais que os enseñase el paso a paso y como fue un masivo si, aquí están. Eso sí, he tardado un poquito porque parece que el hojaldre vuela de las neveras y me ha costado unas semanas/incursiones en el supermercado conseguirlo.

INGREDIENTES:
Una lámina de hojaldre rectangular
Azúcar blanca
Azúcar moreno
Un chorrito de leche 
Una cucharadita de mantequilla

PREPARACIÓN:

Desenrollamos una lámina de hojaldre, que en mi caso solo encontré redondas y la estiré un poco para que cogiese una forma lo más rectangular posible, y sobre ella ponemos una mezcla de azúcar blanca y morena. no echamos muchísima ya que después haremos más capas. Con la ayuda de un rodillo y sin ejercer mucha presión hacemos que se pegue bien el azúcar.
Me da la sensación que el azúcar blanca hace que queden más crujientes y el azúcar moreno les da más sabor a caramelo. Tal vez sean solo impresiones mías, pero la verdad es que quedan brutales.

También he modificado la manera de formar las palmeras. Antes enrollaba cada extremos hacia el centro. Ahora lo que hago es doblar cada extremo al centro hasta llegar a la mitad. Vuelvo a espolvorear azúcar, a pasar el rodillo y doblar los extremos al centro. Repito la operación hasta que juntamos una mitad con la otra.
Con un cuchillo bien afilado vamos cortando rodajas como de un par de centímetros o lo que es más fácil, como de un dedo. Ahora echamos un poco de azúcar blanca en un plato o en la mesa y rodamos las palmeritas pon encima para que se adhiera a los bordes. De esta manera quedaran super crujientes.

Ahora debería pintar las palmeritas con huevo, pero con esto de no poder bajar a super siempre que quiera no tenía ninguno en casa. Aun así aunque los tuviese me da un poco de rabia gastar un huevo entero cuando solo voy a usar un poquito. Como quiero que queden brillantes se me ocurrió hacer una mezcla de leche y un poquito de mantequilla derretida. Pensaréis que eso hará que no sean tan crujientes, sin embargo no fue el caso. Tal vez quedaría igual de ricas sin pintar pero a mi la verdad es que esta mezcla me dio tan buen resultado que he seguido haciéndolo. Bueno que me voy por los cerros de Úbeda.
Colocamos las palmeritas boca arriba y bien separadas (crecen bastante) sobre una bandeja de horno con el propio papel vegetal que trae el paquete. Si veis que han perdido un poco la forma de palmera al cortarlas podéis aplastarlas ligeramente para que estén mas redonditas. Pintamos con la mezcla de leche y mantequilla y horneamos a 200ºC hasta que estén doradas, en mi caso unos 13 minutos.
Una vez listas las palmeritas, dejamos enfriar sobre una rejilla. 

Yo las he dejado tal cual, pero podéis echarles chocolate si os apetece. También deciros que la calidad del hojaldre es muy importante porque aunque estas ultimas que he hecho y he fotografiado para este post estaban muy muy ricas, las anteriores me parece que tanto de sabor como de crujiente estaban mejor, aemas crecieron un poquito más. En este caso ultilicé la masa como os dije antes que encontré, eran las últimas que quedaban en la tienda y eran de marca blanca y por ejemplo la anterior vez ademas de ser la masa rectangular, era de la marca Buitoni y quedaron sensacionales.

Ya veis que es lo más fácil del mundo mundial y es una receta estupenda para entretenerse estos días de encierro. Lo malo es que están tan ricas y se comen tan rápido (en dos bocados ya no la ves delante, o para algunos incluso uno) que duran un suspiro. En el caso de que no las comáis de una sentada, pueden guardarse en una lata. en mi caso no han durado más de dia y medio, por lo que solo os puedo decir que al día siguiente siguen estando buenísimas, aunque tal vez no tan tan crujientes como recién horneadas, pero siguen crujientes.
Si las probáis no dudéis en etiquetarme en redes sociales para poder verlas, enviármelas o dejarme un comentario o mensaje por cualquier medio, ya sea aquí, en Facebook o en Instagram. Es algo que me hace muchísima ilusión.

Espero que estéis todos bien y ánimo que ya queda menos. Mientras tanto, nosotros nos volveremos a ver por aquí la semana que viene.

Muack!
Sofía G. Llaca

martes, 31 de diciembre de 2019

Galletas de canela para Navidad

¡Buenas tardes! ¿Qué tal lleváis el último día del año? Por aquí va tranquilito aun, pero ya veremos que tal se nos dan los preparativos. La verdad es que me encanta pasar la tarde con mi madre preparando los platos de embutidos y de quesos, los demás entremeses, la mesa de dulces y todo lo demás. Podría decir que es de lo mejor de las fiestas. Adoro la Navidad y todo lo que ello conlleva y solo espero que esa ilusión no se me pase nunca.

Empecé las fiesta preparando unas galletitas de canela para decorarlas con mis amigas. Aunque la verdad es que estuvimos tanto dandole a la sin hueso que no decoramos ni una, eso si, alguna comimos.


INGREDIENTES:

250 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
250 gr. de azúcar blanco
1 huevo
500 gr. de harina
1 cucharadita de canela


PREPARACIÓN:

Comenzamos blanqueando la mantequilla y el azúcar. Esto quiere decir que lo vamos a batir hasta que quede una textura cremosa y blanca y además no debemos notar los granitos de azúcar.

Añadimos el huevo y volvemos a batir hasta que esté integrado.
A continuación tamizamos la harina y la canela y lo integramos a la mezcla. Cuando se empiece a despegar de las paredes del bol estará lista. Es mejor no sobre amasar la masa.

Ponemos la masa sobre la superficie de trabajado y la juntamos en una bola o un churro, lo que nos resulte más sencillo. Lo partimos en dos para manejarlo mejor y con la ayuda de dos papeles de horno estiramos la masa hasta tener una plancha de medio centímetro mas o menos.
Dejamos que repose la masa una media hora o una hora como mínimo hasta que coja firmeza para poder cortar bien nuestras formas. Además al estar fría la masa se desparramará menos en el horno.

Sacamos una placa de masa después de reposar y vamos cortando las galletitas con el cortapastas que más nos guste y las ponemos en una bandeja un poquito separada. No hace falta separarlas tanto como cuando hacemos las cookies ya que al estar frías evitamos que desparramen en el horno y pierdan su forma.

Un truco para que la forma de la galleta se corte de manera limpia y ni se quede pegada al cortador es mojar el cortapastas en harina antes de utilizarlo. Y otro truco es que la masa esté bien fría.
Vamos cortando las galletas y horneándolas de poco a poco. Mientras unas se hacen  preparamos las demás, manteniendo siempre la masa en la nevera. Los sobrantes de masa los volveremos a unir y hacer el mismo proceso de estirarlo entre dos hojas de papel de horno y dejarlas reposar en la nevera, después cortar y hornear.
Hornearemos las galletas en el horno precalentado a 180ºC con calor por arriba y por abajo durante unos 9-10 minutos más o menos. Como ya sabéis depende un poco de cada horno por lo que lo mejor será estar pendiente y cuando vemos que se empiezan a dorar un poquito los bordes las saquemos. Son unas galletas claritas, por lo que no debemos esperar a que estén doradas porque nos quedarían duras.
Ya veis que son unas galletas muy sencillas y perfectas para hacer formas divertidas y después decorarlas con chocolate o glasa real. Yo aun no me he atrevido con la glasa, pero espero que este 2020 afronte este retro y otros tantos. Hasta ahora yo suelo decorar las galletas con los lápices pasteleros que podemos encontrar en los supermercados. ¿Os acordáis de las que preparamos hace un par de años? Esas galletitas de jengibre en forma de muñequitos y de renos. Podéis ver la receta pinchando aquí.
Bueno y ya toca despedirse. Despedirse por hoy, despedirse del 2019 y despedirse de la década. Parecen muchas despedidas a la vez, pero no es algo triste, si no todo lo contrario. Mañana es un nuevo comienzo, para coger el 2020 con ganas, de comenzar con los nuevos propósitos que este año nuevo si intentaremos cumplir y de afrontar nuevos retos.

Espero que hayáis tenido un bueno 2019 y que el 2020 sea aun mejor, que lo paséis con gente que suma y os quiere y que las sorpresas que vengan siempre sean buenas.

Nos vemos el año que viene con nuevas recetas y nuevas ilusiones.

Muchas gracias por acompañarme receta tras receta.
¡Feliz año nuevo!

Muack!
Sofía G. Llaca