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martes, 12 de mayo de 2020

Magdalenas de pueblo

¡Buenos días! Hoy vengo tempranito para invitaros a desayunar unas deliciosas y atemporales magdalenas de pueblo, de esas que son grandecitas y tienen su costra crujiente de azúcar que tanto nos gusta.
Es una receta de las de toda la vida, con ingredientes sencillos y muy fácil de preparar. Estos días en casa no quiero tirar mucho de procesados y prefiero hacer la bollería que consumamos casera y estas magdalenas nos vienen perfectas. Así que vamos a ponernos monas a la obra.

INGREDIENTES:

2 huevos
130 gr. de azúcar + espolvorear
80 gr. de aceite de oliva suave o de girasol
120 gr. de leche
170 gr. de harina
1 sobre de levadura


PREPARACIÓN:

Comenzamos precalentando el horno a 210ªC y preparando los ingredientes y los moldes de magdalenas con sus cápsulas de papel. Como veis los ingredientes líquidos están en gramos, no es una equivocación si no que es una medida más precisa.

Vamos ahora a por la masa. Lo primero que haremos el batir los huevos con el azúcar hasta que doblen su volumen y blanqueen.
Después añadiremos e integraremos los líquidos, el aceite y la leche.
Lo siguiente es tamizar la harina y la levadura e ir incorporándolo a la masa poco a poco.
Cuando tengamos la masa, será el momento de ir rellenando las cápsulas de magdalenas unos 3/4 de su capacidad, ya que crecerán algo en el horno. En esta ocasión no serán unas magdalenas con copete, sino con costra de azúcar, así que echaremos más o menos una cucharadita encima de cada magdalena antes de meterlas en el horno. Puede ser mucho azúcar pero se caerá parte de ello tanto al crecer como al estar ya listas ya que solo se formará la costra con lo que necesite y el resto lo podemos volcar.
Ahora bajaremos el horno a 200ªC y hornearemos las magdalenas unos 15 minutos. Ya sabéis que hay que estar pendiente y cuando veamos que están doraditas y un palillo sale limpio ya podemos sacarlas.

Dejamos enfriar las magdalenas en una rejilla antes de probarlas.
Ir preparando el café porque estas magdalenas os van a endulzar los desayunos. Estoy segura de que os van a encantar. Eso si, os recomiendo que el aceite que utilicéis sea suave ya que si no le dará un sabor muy intenso y para mi personalmente no es lo mejor, busco unas magdalenas más neutrales.

Si las probáis ya me diréis qué  tal y si os han gustado.
Muack!
Sofía G. Llaca

lunes, 9 de diciembre de 2019

Mantecado Imperial o Mantecado de Avilés

¡Buenos días de lunes! Que bien sienta un lunes sin despertador. Tanto que no he querido esperar a mañana para subir receta. Últimamente he estado tan ocupada con el trabajo que aun teniendo una receta preparada no he podido publicarla, y no era esta. Es otro tipo de bizcocho que ya os enseñaré más adelante. Hoy vengo con un mantecado imperial típico de Avilés, la tercera ciudad más grande de Asturias.
Este bollo es típico de Pascua, y lo suelen regalar los padrinos a sus ahijados. Según la tradición este bollo siempre hay que regalarlo.

Para su elaboración se utilizan unos moldes específicos y se presenta como una pirámide de varios pisos como os enseño en la siguiente foto.
Molde típico. Fuente: El Comercio
Ejemplo de presentación. Fuente: La Cucharina Mágica


Este bizcocho presenta una peculiaridad especial, ya que no hay una receta que conste de medidas exactas para hacerlo. Todo depende del peso de los huevos, ya que hay que pesar los huevos que se vayan a utilizar con cáscara y pesar la misma cantidad de mantequilla, azúcar y harina. Eso es todo. Después, se prepara un glaseado para decorar. Vamos a por la receta:

INGREDIENTES:

Para el mantecado:
4 huevos (pesaron 237 gr. con la cascara)
237 gr. de mantequilla
237 gr. de azúcar blanco
237 gr. de harina

Para el glaseado:
200 gr. de azúcar glas
Agua

PREPARACIÓN:

Comenzamos poniendo la mantequilla en un cazo al baño María para que se derrita. Retiramos y esperamos a que esté a temperatura ambiente.
En un bol amplio batimos los huevos (que han de estar a temperatura ambiente) con el azúcar hasta que blanquee y triplica su tamaño.
Una vez ha bajado la temperatura de la mantequilla, la añadimos a la mezcla de huevos y azúcar y batimos hasta que esté bien integrada.

Tamizamos la harina y la incorporamos a la mezcla con una espátula. Los anteriores pasos los hice con una batidora, pero aquí preferí hacerlo a mano.
Preparamos el molde que vayamos a utilizar, en mi caso uno alargado de bizcocho. Tenemos que enmantequillarlo bien y espolvorear un poco de harina para evitar que se pegue. Vertemos la masa, que será un poco densa.
Con el horno precalentado a 175 ºC cocemos el mantecado unos 45 - 50 minutos. Hasta al menos no haber transcurrido la primera media hora no debemos de abrir el horno. Después podemos ir comprobando con un cuchillo si está cocido, pero cada cierto tiempo, ya que cada vez que abrimos la puerta del horno la temperatura baja.

Si vemos que no está cocido pero se esta tostando demasiado, cubrimos el bizcocho con papel alval.

Sacamos una vez listo y dejamos enfriar antes de desmoldar.

Cuando el bollo haya enfriado por completo, preparamos el glaseado.

Ponemos 200 gr. de azúcar glas en un bol y vamos añadiendo agua poco a poco y removiendo hasta obtener una pasta blanca. En mi caso fui añadiendo media cucharada de cada vez hasta sumar un total de dos cucharadas y media. Queda una pasta densa, pero lo mentemos medio minuto al microondas y conseguimos una textura más fluida. Es preferible hacer esto porque si añadimos más agua quedará muy transparente una vez lo vertamos en el bollo, en vez de una capa gordita de azúcar, que es la gracia del glaseado.
Textura antes del microondas
Textura despues de 30 segundos en el microondas
Si veis que os habéis pasado con el agua, siempre podéis añadir un poquito más de azúcar glas.

Vertemos el glaseado por encima y ya tenemos esta exquisitez lista.
Como dicen que estos mantecado hay que regalarlos, yo lo he hecho para mi abuelo ya que ayer comiendo me contaba los bizcochos deliciosos que hacen sus amigos cuando va a su casa. Por la descripción me pareció que hablaba de este, así que ni corta ni perezosa me puse manos a la obra. Así que Abuelo, espero que te encante ❤️

Y hasta aquí la receta de hoy. Estoy pensando que igual este mes no subo las recetas en martes ya que caen justo para las fiestas y me gustaría adelantarme un poco. Eso si... si tengo el tiempo para hacer todo lo que quiero, que espero que así sea.

Nos vemos muy pronto con más recetas.

Muack!
Sofía G. Llaca

martes, 19 de noviembre de 2019

Lentejas caseras

¡Buenos días! ¿Qué tal estáis llevando el frío? Yo al lado de la estufa fenomenal jajaja. No... fuera de bromas, soy muy friolera pero esta época del año me gusta, y más aun ver los montes nevados cuando voy a trabajar, es una imagen que me alegra la mañana. Es uno de esos detalles que parecen insignificantes pero que te sacan una sonrisa :)

De todos modos hoy os traigo una receta de las de toda la vida para entrar en calor. Vamos a preparar unas lentejas muy sencillas pero a su vez muy sabrosas.

INGREDIENTES (4 personas generosas):
1 1/2 tazas de lentejas pardinas (son las pequeñitas)
1/2 cebolla pequeña
Perejil (al gusto)
Ajo en polvo (al gusto)
1/2 cucharadita de pimentón dulce
1 chorizo
1 paquete de jamón en taquitos
Sal

PREPARACIÓN:
En mi caso, al ser lentejas a granel, lo primero que hay que hacer es escoger las lentejas para que no se cuele ninguna piedrita. Como podéis ver en la imagen, alguna encontramos.
Ponemos las lentejas en una tartera y las lavamos un poco. Quitamos el agua y añadimos las cebolla picada, el perejil, el ajo y el pimentón.
Cubrimos con agua más o menos un dedo por encima de las lentejas. Dejamos reposar de un día para otro o si lo vamos a hacer el mismo día, es mejor dejarlas al menos 5 horas. Por lo que nada más levantarnos podemos dejarlas a remojo. Si vemos que han chupado mucho agua, echamos un poco más cuando vayamos a cocinarlas.
Aquí es nada más echarles el agua
Esta foto es una vez han reposado, que podéis ver que han crecido y absorbido un poco del agua
Una vez han estado el tiempo de remojo las lentejas, las ponemos a fuego medio. Mientras en una sartén con un chorrito de aceite vamos a freír un poco el chorizo (que habremos desmenuzado, y el jamón. No vamos a cocinarlos demasiado, lo justo para que suelten un poco de grasa.

Una vez empiezan a hervir las lentejas, añadimos el chorizo, el jamón y la grasa que hayan soltado.
Lo dejaremos de 2 a 3 horas cocinar a fuego lento. Si vemos que hace falta agua, la añadiremos fría directamente. Una vez que vemos que la lenteja ya está cocida añadimos la sal. Al llevar jamón que ya es salado, tendremos que probarlas para calcular cuánta sal necesitan.
Podemos hacer las lentejas con antelación y después darles un hervor antes de servir para que calienten de nuevo.
Y ya estaría, la comida perfecta para un domingo frío y casero. O para el día que queráis. Siempre podéis hacer de más y tomarlas al día siguiente con arroz blanco o hacerlas puré. Incluso podéis congelarlas en raciones y las tenéis siempre que queráis.
No acostumbro a subir este tipo de recetas, pero la verdad es que en esta época del año se agradecen y es lo único que apetece. Espero que os guste la receta y gracias mamá por compartirla conmigo y con todos ;)

Muack!
Sofía G. Llaca


martes, 5 de noviembre de 2019

Rosquillas de anís de Todos los Santos

¡Hola! ¿Qué tal os sentó el mini puente de Todos Los Santos? A mi genial, sobretodo porque pude volver un poquito a la cocina. Viendo El programa de Inés Arroyo de Canal Cocina dedicado a dulces típoco de Todos los Santos me dio el gusanillo por preparar rosquillas. Así que siguiendo su receta salió esta maravilla que os voy a enseñar ahora.
Aunque tengo que decir que tienen un pequeño gran problema... Una vez pruebas el primero cuesta parar de comer hasta que te quedas sin ellas. Doy fe de que esto nos pasó jajaja. Solo conseguí salvar una para que mi abuelo las pudiese catar.

Los ingredientes son muy sencillos y fáciles de tener en casa. A mi me falló el anís, pero me dieron un poquito que me da de sobra para volver a repetir la aventura. Pero bueno, si no os gusta el gustillo a anís, podéis obviarlo sin problema. Vamos a por la lista de ingredientes:

INGREDIENTES:
3 huevos
50 gr. de harina (aproximadamente, luego os explico)
6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
6 cucharadas (90 gr.) de azúcar
50 ml. de zumo de naranja - da de sobra con una naranja y lo que no necesitemos nos los bebemos ;)
50 ml. de anís
La ralladura de un limón
8 gr. de levadura (tipo Royal)

PREPARACIÓN:
En un bol grande batimos el azúcar, los huevos, el zumo de naranja, el anís y la ralladura de limón. Después vamos añadiendo e integrando poco a poco la harina y la levadura tamizadas. En la lista de ingredientes os decía que la cantidad de harina es aproximada ya que hay que ir viendo la que admite la masa. En mi caso, supongo que por vivir en una zona húmeda, necesite añadir un puñadito más de harina.

Amasamos hasta que esté integrado y no se separe bien del molde. No es una masa dura, por lo que una vez llegue a este punto (vease la foto) dejad de añadir harina.
Nos engrasamos un poco las manos con aceite para que no se nos pegue la masa y comenzamos a formar las rosquillas. Hacemos una bola de masa, la aplanamos y hacemos el agujero con el dedo. Después vamos agrandando la rosca con cuidado y la dejamos en una bandeja con un papel de horno mientras hacemos el resto. No tienen que reposar, si no que las hago con antelación por comodidad. Si no puedes ir formando las rosquillas y vertiéndolas en el aceite para freír. Lo único que hay que estar muy pendiente para que no se nos tuesten demasiado.
Ponemos a calentar aceite y las fremos. Las iremos pasando a un papel absorvente para que pierdan el exceso de aceite.
Espolvoreamos un poco de azúcar y listo. No se les pega mucho el azúcar pero da el toque. Si no siempre podemos mojarlos en el azúcar que queda por el plato como si fuesen churros.
Y así de fácil y rápido (literalmente no tardé apenas tiempo) tenemos la merienda de un domingo lluvioso solucionada. Lo acompañamos con un chocolate a la taza y elevamos el domingo al máximo nivel.
Espero que las probéis y os gusten mucho. Me despido hasta la próxima receta. No voy a decir semana porque ya sabemos que últimamente no ando muy puntual.

Muack!
Sofía G. Llaca

martes, 21 de mayo de 2019

Carne guisada (con olla rápida)

¡Buenos días! ¿A quién le apetece una nueva receta? Esta semana repetimos con una receta del día a día, una carne guisada súper fácil de preparar y que está riquísima.
Aunque me encanta preparar tartas, bizcochos y galletas, de vez en cuando hay que parar un poco la repostería para que no nos de un subidón de azúcar. Aunque he de decir, que por mi, comía tarta todos los días jajaja

A vosotros, ¿qué tipo de recetas os gustan más?

Por hoy vamos a por la carne guisada.

INGREDIENTES (4 personas):
500 gr. de carne para guisar
1/2 cebolla picada 
1 1/2 cucharada de pan rallado
Perejil al gusto
1 pastilla de Avecrem
75 ml. de Brandy para cocinar
250 ml. de agua
Aceite de oliva

PREPARACIÓN:

En una olla rápida echamos un fondo de aceite de oliva y pochamos la cebolla a fuego medio.
Cuando está pochada la cebolla, añadimos la carne y subimos un poco el fuego para medio sellarla.

Añadimos el pan rallado, el perejil y la pastilla de Avecrem desmenuzada y removemos. Seguidamente vertemos el Brandy y el agua. Si vemos que es poco líquido, añadimos un poco más de agua. 


Subimos el fuego y ponemos la tapa de la olla. Dejamos cocinar hasta que suba la válvula. Va en función de cada olla pero la mía tardó unos 5 minutos. Una vez sube la válvula, bajamos el fuego a fuego medio y dejamos que la carne se cocine 45 minutos.

Una vez pasado el tiempo, apagamos el fuego y dejamos que la olla pierda el vapor (baje la válvula) ella sola.

Si en vez de olla rápida, lo hacemos en una normal, los tiempos se duplicarán y en vez de tardar 45 minutos, se tardaría una hora y media aproximadamente.

Queda una carne muy jugosa y tierna. Normalmente, antes de servirla la  desmenuzamos un poco en la olla. Ahí veréis que esta super tierna y que ni necesita cuchillo.
A mi me encanta acompañarla con puré de patata, pero en casa la comemos de diferentes formas, como por ejemplo mi hermano y mi tía se hacen burritos con ella. Con patatas fritas, arroz o pasta también está delicioso. ¿De qué manera os gusta a vosotros?
Si os soy sincera, queda bonito para la foto, pero después mi plato se convierte en esto jajajaja. Lo siento por esta imagen, pero es la realidad 😅
Espero que disfrutéis esta receta y me contéis que os parece. Nos vemos muy pronto con una nueva.

Muack!
Sofía G. Llaca